¿Qué implica la incorporación de los US$4334 millones del FMI al Tesoro?

El economista Julio Gambina consideró que el reciente decreto es “un mecanismo contable con el que se resuelve favorecer la emisión monetaria”.

El viernes por la noche el gobierno nacional publico el decreto con el que se oficializó la forma de contabilización y la dinámica de uso de los u$s4.334 millones de derechos especiales de giro (DEG) que envió el Fondo Monetario Internacional en agosto pasado.

El economista Julio Gambina explicó esta mañana en diálogo con Radio Altos en qué consiste esa medida adoptada por la gestión de Alberto Fernández.

Indicó que por un lado, el Estado compra en dólares 4334 millones y utiliza eso en pesos para acrecentar el presupuesto en un 1% del PBI, que remarcó, es una cifra importantísima. Y por otro lado, recordó que el próximo miércoles, vencerá la primera cuota de casi 1900 millones de dólares y antes de fin de año otra similar, que deben abonarse al FMI, y se utilizarán para ello los fondos que se incorporaron al Tesoro.

“Matan dos pájaros de un tipo, es un mecanismo contable con el que se resuelve favorecer la emisión monetaria. Con esta venta de los derechos especiales de giro lo que el gobierno hace es conseguir pesos para pagarle al Banco Central lo que el Tesoro Nacional le debe al Banco Central y de esa manera el Banco Central libera la cuenta para seguir entregándole pesos al Estadio nacional”, detalló.

Es decir, que se otorga un permiso “para seguir emitiendo” y “tirar la pelota hacia adelante”. “El Tesoro entrega una letra intransferible (pagaré) y le dice al Banco Central que dentro de 10 años le devolverá esos 4.334 millones de dólares más el interés respectivo”, precisó.

Gambina opinó que con esta decisión se siguen sin resolver los problemas de fondo de Argentina que se resumen en “¿cómo crear riqueza para terminar con la pobreza?”. “Los enjuagues contables están bien como para tirar la pelota para adelante, pero no resuelven la cuestión de fondo”, insistió.

En ese sentido, se preguntó si Argentina debería haber tomado el crédito con el FMI en 2018 y si el FMI se lo tenía que otorgar. “Las respuestas son no. Argentina no debería reconocer esa deuda, pero eso generaría problemas y conflictos, entre ellos, enfrentarse con el FMI y con sus principales accionistas como, por ejemplo, Estados Unidos”, manifestó.

Por último, expresó que con el decreto publicado el pasado viernes, el gobierno nacional le paga al FMI y al mismo tiempo encuentra un mecanismo para cancelar viejos préstamos con el Banco Central y recrea las condiciones en el marco de la ley para que el Banco Central siga emitiendo en los próximos dos meses, que definió como estratégicos, hasta el desarrollo de las elecciones legislativas de noviembre. “Hay que lubricar el consenso electoral”, remarcó sobre la necesidad del oficialismo de “poner plata en el bolsillo de la gente”. 

Fuente: http://www.frenteacano.com.ar/noticia/240161?fbclid=IwAR1uYeVTB2r4SBdfEEUYZe5-nTKVwcTudiassyHK9Prr0qlZDvlPQ443wqw

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