Toda nuestra solidaridad con la rebelión del pueblo colombiano

El pasado 28 de abril con el llamado a un paro nacional se desató en nuestra hermana Colombia una rebelión popular con epicentro en Cali, pero a lo largo de todo su territorio y las principales ciudades.

El paro fue convocado como respuesta popular ante el proyecto de reforma tributaria impulsado por el presidente Iván Duque, delfín del genocida ex narco presidente Álvaro Uribe Vélez. Esta reforma pretendía recaudar unos 8 mil millones de dólares con la suba de impuestos que afectaría fundamentalmente a sectores populares bajos y medios según sus ingresos, con el supuesto objetivo de recaudar fondos para enfrentar la crisis sanitaria en curso. Crisis sanitaria a la que el propio gobierno aportó por acción u omisión, dejando a su suerte a una inmensa mayoría del pueblo.

Pero el proyecto de reforma tributaria sólo fue el detonante de un acumulado de tensiones sociales de décadas, que el contexto de la crisis sanitaria por la pandemia exacerbó crudamente. Colombia acumula más del 55% de su población trabajando de manera informal, sin coberturas sociales ni protección laboral; más del 42% de la población por debajo de la línea de pobreza, más del 14% en situación de desempleo, y más del 15% en pobreza extrema. Mientras entre los pagos de deuda externa y el presupuesto de defensa y seguridad se va casi el 70% del presupuesto nacional.

Colombia sufre desde hace años una política de asesinatos sistemáticos a lideresas y líderes sociales; además de las intervenciones directas del gobierno de los Estados Unidos con el argumentodel combate al narcotráfico, lo cual ha resultado en una militarización de los territorios, y el avance el avance del paramilitarismo .

En este mismo marco, el propio gobierno y todo el uribismo vienen haciendo todo a su alcance para destruir los restos del acuerdo de paz, y seguir sosteniendo su régimen contrainsurgente que tiene en su haber prácticamente el triple de desaparecidos que los de nuestro país durante la última dictadura militar.

Este mismo 2021, ante el dictamen de prisión domiciliaria para Álvaro Uribe Vélez, las masacres indiscriminadas en respuesta se sucedieron durante meses ante la mirada sin vergüenza del gobierno, aliados, sostenedores y beneficiarios.

En lo que va de la rebelión, los asesinatos cometidos por las fuerzas de seguridad superan los 30, heridos en la represión superan los 1200, hay casi 90 desaparecidos solo de estos días, al menos 9 casos de violencia sexual y hasta ahora 18 víctimas de la violencia con heridas en sus ojos.

Mientras el mismo Uribe sale públicamente a exigir que se decrete el estado de Conmoción interior, ya las fuerzas armadas ocupan importantes ciudades y toman directamente en sus manos la represión usando fuerza letal a discreción.

Desde nuestra naciente Convocatoria por un Nuevo Proyecto Político Emancipatorio nos solidarizamos con el rebelde pueblo colombiano, sentimos como propias sus banderas, repudiamos al gobierno de Iván Duque.

Argentina debe presionar firmemente en el plano diplomático y en el escenario público internacional y latinoamericano, porque nuestro pueblo ha vivido en carne propia el terrorismo de estado, y debería ser un accionar elemental de cualquier gobierno que se considere democrático y sostenga banderas de defensa de los derechos humanos.

Todo nuestro apoyo al pueblo de Colombia por su justa rebelión, y nuestra admiración por su valentía.

Convocamos a participar de las medidas de acción en solidaridad que se realizarán el próximo sábado 8 de mayo desde las 15hs en las puertas del Congreso Nacional.

Convocatoria por un Nuevo Proyecto Político Emancipatorio

e-mail:proyectoemancipatorio@gmail.com

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Instagram: proyectopoliticoemancipatorio

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