La importancia de la participación de los trabajadores de la energía en el debate de fondo sobre mega minería y fracking

La importancia de la participación de los trabajadores de la energía en el debate de fondo sobre mega minería y fracking.

Por R. Gómez Mederos | 25/03/2021 | Argentina

Fuente: www.rebelion.org

La mega minería y la extracción de hidrocarburos no convencionales por medio del llamado fracking, aparece en el escenario de la economía y para los medios de comunicación oficiales ligados al lobby de las transnacionales extractivas, como la solución a todos los problemas económicos que Argentina tiene.

La mega minería nace de la mano de las grandes corporaciones mundiales del rubro, sobre todo metalífero, pero no solamente, para terminar de expoliar los territorios zonificados y prospectados con minerales ricos y estratégicos, utilizados para usos suntuarios y para la especulación financiera, que las grandes corporaciones globales hacen en las bolsas de valores más importantes del mundo, como la bolsa de Londres, una de las más importantes. Pero no solo las bolsas oficiales comercian el precioso metal saqueado de nuestras montañas, procesado luego en lingotes de 12,4 kg, lo que en el mercado se conocen como las famosas 400 onzas troy, sino también los bullion bank o bancos de metales preciosos  donde comercian los inversores particulares. Bullion Vault, de Paul Tustain, es un ejemplo de esto. Esta compañía cuenta con 330 toneladas de metales preciosos al 100% de pureza, de los cuales 30,5 toneladas son de oro, y 326,6 toneladas son de la llamada plata good delibery, todo ello propiedad de 40.000 inversores privados de todo el mundo.

Todo el oro del mundo tiene un valor de 8,5 trillones de dólares. Es tan importante, que físicamente tiene un tamaño relativamente pequeño; si juntáramos todo el oro y formáramos un cubo, este no llegaría a llenar una pista de tenis. Para hacer una comparación con esto, la escombrera, es decir lo que deja una mina como Veladero, de 22 millones de Onzas, o llamado también material estéril, cubre en 10 años de vida, 1000 hectáreas, el volumen de 700 mil a un millón de este material, abarca 2 veces la ciudad de Jáchal a una altura de 200 metros. Por si fuera poco, usa 9500000 litros de agua diaria, lo mismo que consume la población de Jáchal o 15000 personas diariamente.

Según la revista especializada, Oro y Finanzas, el 18% del oro físico que hay en todo el mundo pertenece a reservas oficiales de los bancos centrales, el 52% se destina a usos suntuarios como la joyería, el 12% tiene otros usos y el resto, es decir el otro 18%, está en manos de particulares. Se extraen alrededor de 2600 toneladas por año, aumentando 1,5% su existencia anualmente. Hay 170.000 toneladas de oro minadas a través de la historia. Es decir, extraídas y expoliadas de los pueblos pobres del mundo para engrosar la riqueza de los países ricos.

Al igual que la mega minería, la extracción de recursos hidrocarburiferos no convencionales, es la versión aceitada y actual de un método de extracción intensivo, como en la mega minería, de hidrocarburos con el método, llamado fractura hidráulica, es decir, el último recurso para extraer de la roca esquito lo que queda de gas o petróleo, como en la mega minería, el estrujamiento de la roca para sacarle lo último que le queda.

Pero este estrujamiento agresivo a la roca madre, fracturándola con la inyección de un coctel de químicos y millones de litros de agua a alta presión, es la forma tecnológica que han encontrado, como la lixiviación en la mega minería, las grandes corporaciones capitalistas vinculadas al rubro hidrocarburos, para diseñar un nuevo patrón energético, ante el agotamiento y encarecimiento de la extracción de hidrocarburos no convencionales,  ampliar su frontera geográfica y poner en marcha una innovación tecnológica extractiva, impactando sobre la salud del territorio,  provocando daños ambientales y ecológicos de una magnitud irrecuperable, sumiendo en el despojo y el empobrecimiento a las  poblaciones del lugar.  

Los trabajadores somos los que generamos la riqueza del mundo, y si bien tenemos que debatir nuestras reivindicaciones naturales, propias del sector del que venimos, los debates de fondo deben constituir una práctica de lucha por reivindicaciones que nos competen como clase y como humanidad, directamente relacionadas a nuestra sobrevivencia.

R. Gómez Mederos. Miembro de GENSUR. Observatorio Geopolítico de la Energía y Soberanía. Miembro de la Corriente Política de Izquierda de Argentina, CPI.